Opiniones

11/5/2009

Igual o peor que durante la dictadura...

Ahora no se trata del Padre Grassi. Parece que esta gente va por más y sin códigos. Usted puede no ser católico, puede no simpatizar con el Padre Grassi, pero no puede ignorar estos hechos que arruinarán definitiva y fatalmente el futuro de nuestros niños.


Será Justicia.

Coincidentemente con los Alegatos de la defensa del Padre Grassi, y luego de un supuesto "informe" por una mala actitud y conducta de un menor en el Colegio Católico anexo al Hogar, (sin hacer ninguna constatación del hecho), que supuestamente fué elevado a la Justicia por el que era Vicario, Msr. Horacio Benitez Astul en Octubre del año 2008, de acuerdo con el Cura Párroco de la Parroquia San Pablo Apóstol, el Padre Adolfo Granillo Ocampo, y despues de una intervención del consejo del menor desde ese entonces, el 23 de abril último, los chicos del Hogar San José Obrero, perteneciente a la Fundación Felices los Niños, en el Barrio Porteño de Chacarita, recibieron de parte del Consejo de los Derechos del Niño, Niña y Adolescentes del GCBA, la inesperada noticia de que serían trasladados a otros hogares.

Los niños rompieron a llorar sin consuelo, manifestando a los presentes su negativa a marcharse, pues no se querían separar de sus hermanos de sangre y de sus hermanos de la vida. Ellos ya sabían que no hay hogares donde pudieran permanecer juntos los hermanos de ambos sexos y menos aún, con sus hermanitos especiales. Ya sabían del riesgo de que sus familias se desmembraran una vez más.

Con esa angustia, pidieron ser escuchados por las personas que habían decidido sus destinos: la jueza del Juzgado No. 106, Myriam Rustan de Estrada y el supuesto "Defensor del Menor", el Dr. Marcelo Gustavo Jalil.

Los niños querían que estos funcionarios los conocieran; querían decirles que ellos no son solamente un número de legajo. Son seres humanos, NIÑOS que, de acuerdo a las Convenciones Nacionales e Internacionales, tienen DERECHOS.

Sin embargo, siguen viendo con asombro, cómo esos derechos son desoídos y pisoteados. Los están llevando contra su voluntad, engañados, con la peor de las mentiras: "vas a conocer un hogar y volvemos", "vas a estar mejor que acá", mientras que se los deriva a una casa de abrigo donde comparten el espacio con chicos de ambos sexos que no saben si regresan a la mañana siguiente, en lugares donde el olor a pis y a excrementos invaden las habitaciones y el comedor, donde además se fuma.

Cuando los más chicos o los especiales son llevados de esta manera, ya NO VUELVEN. Se quedan ahí sin su ropa, sus recuerdos, sus peluches y sus juegos.

Otros niños pidieron intervención a sus juzgados y defensorías o asesorías jurídicas: escribieron notas y las firmaron, pidiendo quedarse: pero no los escuchan.

Empeorando su situación, toda persona que los apoya y los contiene, incluyendo los voluntarios son expulsados del Hogar por la fuerza pública y no pueden acercarse a menos de 100 metros de ellos, con la Policía, como si fueran delincuentes.

El voluntariado de la Fundación se movió rápidamente e hizo una denuncia penal a través de un hábeas corpus que fue recepcionada el Sábado 9 de mayo a las 5 de la mañana. A las 3 de la tarde se instaló el Juez de Instrucción del Juzgado 37 quien tomó declaración a todos los menores que quedan en el Hogar y no quieren que los saquen. Todos denunciaron malos tratos físicos y psicológicos por parte del Personal del Consejo de Defensa de los Derechos del Niño del Gobierno de la Ciudad , liderado en esta gestión por Gladys Suárez. El lunes 11 de mayo el Juez rápidamente citó al personal que por orden de la Jueza Rustan de Estrada fuera sacado por la fuerza dejando a los niños y adolescente de un momento para otro sin referentes. Imprudencia, falta de tino, falta de pedagogía infantil, todo lo contrario al respeto de los derechos que se deben defender en los menores. Algunos fueron empujados por la Policía, lo mismo que varios chicos. Uno de los interventores del Consejo, Antonio Galarza, mientras veía a un adolescente forcejear con la Policía se reía.

A partir de la llegada intrusiva ordenada por la Jueza, todo el Hogar esta mugriento, los chicos comen mal, les falta ropa y los horarios son un desastre: desayunan tarde o se van a la Escuela sin desayunar, comen a las 14 hs o 15 hs y cenan a las 22 hs o más tarde. Reciben maltratos físicos y amenazas constantes. Los chicos que tienen medicación psiquiátrica dejaron de recibirla. Tal es el caso de un menor al que separaron de sus hermanas y lo llevaron de prepo a un Hogar de Discapacitados que no corresponde al su problemática. El es discapacitado leve y lo llevaron a un Hogar de Discapacitados severos y llevado sin ninguna ficha ni medicación.

A otro grupo de hermanos los separaron, internando en un Hogar de Longchamps a las dos nenas SIN NOTIFICAR AL JUZGADO DE MENORES NI A LA FAMILIA. Cuando la hermana mayor VINO A VISITARLOS LA GENTE DEL CONSEJO QUE "DEFIENDE SUPUESTAMENTE LA REVINCULACIÓN FAMILIAR" NO LE QUISO DECIR DONDE ESTABAN". Esto provocó discuciones y la posterior fuga de los hermanitos varones que salieron corriendo a pesar de la Seguridad (tipo Instituto de Menores) puesta por el Consejo. Los dos chiquitos están deambulando por la calle. El ya nombrado Antonio Galarzo ordenó que pongan en el libro de actas que los dos hermanitos fueron retirados por la hermana a pasear y que no regresaron todavía.

La Jueza que ordenó todo este desastre NO CONOCE NI EL HOGAR NI A NINGUNO DE LOS CHICOS. El DEFENSOR JALIL lo visitó UNA SOLA VEZ y no recorrió el Hogar ni habló nunca con ningún niño, niña o adolescente que, según dijo en charla con Magdalena Ruiz Guiñazú por radio, dice representar.

En los Hogares y Escuelas está prohibido fumar. Esta gente mandada por Jalil y Rustan de Estrada fuma en todo el Hogar, hasta en las piezas de los chicos. Los adolescentes le reclamaron que no lo hagan y ellos autoritariamente les respondían palabrotas diciendo que ahora mandan ellos.

Las supervisoras que ponían para controlar el sueño de los chicos se tiraban a dormir en las mismas camas de los chicos, con la mala suerte que uno de los adolescentes las fotografió.

Hoy esos niños ESTÁN SOLOS, sin derechos, indefensos y en manos de extraños, sin que nadie los pueda abrazar y consolar sus angustias. ¿DONDE ESTÁN LOS DERECHOS DEL NIÑO QUE ELLOS PROCLAMAN?

¿Por qué nosotros, los ciudadanos tenemos que pagar los sueldos y los consumos de celulares de estas personas, que lo único que hacen es estar sentados, mirándolos, anotando mentiras, con actitudes peores que en la época de la dictadura? Si así actúan en este sitio donde los podemos ver, ¿cómo lo harán allí donde no son vistos o donde nadie se anima a hablar?

Entonces no nos asustemos si el día de mañana, estos niños que hoy son discriminados y maltratados por jueces, defensores y por la fuerza pública, el día de mañana tampoco nos respeten a nosotros y violen nuestros derechos como hoy se violan los de ellos.

Si van por el Padre Grassi como dicen, haciéndolo de esta manera han caído en la mayor de las bajezas. No se pueden meter con sus hijos y lastimarlos así, porque ni las bestias sacrifican las crías de sus oponentes: ellos tienen el coraje para luchar de frente y a corneada limpia, no por atrás y matando a su prole.

Link permanente a este ítem

E N C U E S T A
Padre Grassi:
¿Inocente o culpable?




Ver resultados
(Luego de votar cierre la ventana)
Comienzo encuesta: 21/12/2008