Opiniones

20/2/2008

Monseñor Baseotto sobreseído
en falsa denuncia de tráfico de bebés

Por Dr. Ricardo Juan Muro


La noticia, en unos pocos diarios santiagueños, dice: Monseñor Baseotto fue sobreseído de las acusaciones de supuesta venta de bebés.

Monseñor Antonio Baseotto fue un símbolo de asistencia y ayuda a los pobres en una de las Diócesis emblemáticas de la "ayuda social de la Iglesia": Añatuya. Allí nació la Colecta "Más por Menos" impulsada por Obispo Jorge Gottau (fallecido el 23 de abril de 1994, a casi dos años de haber dejado la Diócesis en manos de Monseñor Baseotto). De él nace la Fundación Gottau la que sigue haciendo inmenso bien a tantos pobres. Mucha luz del Evangelio de los Pobres surgía desde Añatuya. Había que ensuciarla. ¿Quiénes? Hoy son unos, mañana otros. Todos parecen responder al mandato silencioso de una ideología que no quiere destruir a la Iglesia de golpe, quiere asfixiarla y quitarle el aroma a Jesús vivo para que de ella salga olor a corrupción, a torturas, olor a abusos de menores y robo de bebés: lo que más repulsa le cause al ciudadano común. En este caso particular el golpe fue estratégico. Ensuciar a Monseñor Baseotto era ensuciar a la Diócesis del Gigante Gottau, a la Iglesia encarnada en el mundo de los débiles, no con palabras discursivas vacías sino con hechos, con verdad. Allí surge LA DENUNCIA, estridente, escandalosa y solamente basada en versiones, a las que mientras la justicia trabajaba para investigar le fueron agregando "con cucharita" indicios, falsos testimonios, principios indiscutibles de defensa de los derechos del niño pero todos inclinados a la condena social y pública de Monseñor Baseotto junto a unas religiosas hospitalarias que se desvivieron en nombre de Cristo por los pobres y enfermos de Santiago del Estero. A todos enlodaron sin piedad. Quienes denunciaron comenzaron con la consabida fantasía de persecuciones mafiosas, apuntando al "poder" de la Iglesia. Nos hace recordar cuando en los primeros años de la Iglesia el Emperador Romano convoca al Diácono San Lorenzo para que le muestre las riquezas de la Iglesia y éste se le apareció con los pobres, los paralíticos, los leprosos: ¡Estas son las riquezas de la Iglesia!... ¡Este es el Poder de la Iglesia! Su caridad, su acción social basada en las riquezas del espíritu. En medio de la paranoia prefabricada de la SUPUESTA PERSECUSION aparece también LA CRITICA AL 70% DE LA POBLACION DE AÑATUYA A LA QUE EL DENUNCIANTE INVOLUCRA EN EL DELITO: (¿LOS PENSABA PROCESAR A TODOS?)

Y a continuación la inquisición mediática comienza a lapidar a Monseñor Baseotto: LO TRATAN DE OVEJA DESCARRIADA. Elegido Obispo de Añatuya Monseñor Adolfo Uriona que representa a la Benemérita Obra de Don Orione inventan una calumnia burda contra él en un colectivo. Esta denuncia lleva a disparatadas conclusiones y notas periodísticas que sanatean recortando y pegando información para unir a Baseotto con Uriona, Aguer, Bergoglio, la Dictadura, los nuevos 30.000 desaparecidos del tráfico de bebés todo lo que en una noche de insomnio o apuro por dar el escrito al diario le salió al "opinador". El objetivo es claro (o más bien turbio): MOSTRAR UNA SUPUESTA IGLESIA EN CRISIS.

Casi nadie publicó (vergüenza para nuestra prensa) que Monseñor Adolfo Uriona, luego de ser lapidado mediáticamente, finalmente fue sobreseído.

Ahora, en el caso de Monseñor Baseotto, luego de crear en la conciencia colectiva la sensación que es supuestamente un "siniestro vendedor de bebés", casi nadie publica esta noticia que desmiente totalmente tanta información mugrienta de malas intenciones y campaña cruel contra la Iglesia Católica.

Compartimos la noticia aparecida casi exclusivamente en Diarios de Santiago del Estero:



17/02/2008

Fuente: Nuevo Diario Web de Santiago del Estero


La Justicia del crimen de esa ciudad se expidió en la causa que iniciará la Fundación Adoptar


Añatuya: Fallo a favor de Baseotto en denuncia por tráfico de bebés

Mons. Antonio Baseotto
Mons. Antonio Baseotto
Según lo resuelto, no se comprobó la existencia de delito por parte del obispo y otras personas acusadas por Julio César Ruiz hace más de un año, en el hecho que tuvo repercusión mediática hasta de nivel internacional. Textualmente, el juez Alvaro Mansilla dictaminó: "No existe ningún tipo de vinculación ni prueba determinante que ponga en tela de juicio el accionar de los denunciados. Queda descartado de plano una actitud criminosa tendiente a desapoderar a las madres de sus hijos".

La Justicia del Crimen de la ciudad de Añatuya resolvió recientemente desestimar la denuncia interpuesta por Julio César Ruiz en carácter de presidente de la Fundación Adoptar, en contra de monseñor Antonio Baseotto y un grupo de religiosas, en la causa que se investiga sobre tráfico de niños. En consecuencia y ante lo resuelto, la Justicia de Añatuya dictaminó “correr vista al Ministerio Público Fiscal a fin de analizar la posible existencia de ilícito de acción pública en la interposición de la denuncia; y se archivó el caso de inmediato sin que el buen nombre y honor de las personas denunciadas queden afectados”.

En la misma la Fundación Adoptar, hace más de un año, denunció a monseñor Antonio Baseotto y otros sobre el tráfico de recién nacidos, asociación ilícita y otros delitos, en donde las damnificadas resultaban ser doce mujeres, quienes aparentemente habrían denunciado la sustracción de sus hijos recién nacidos y tenían el apoyo de la fundación en cuestión. Cabe recordar que estos casos tuvieron amplia repercusión periodística ya que diversos medios de comunicación los difundieron, previo diálogo con el titular de la fundación, en todo el país.

La fundación en su denuncia también enumera dos causas relacionadas con el Hospital Zonal de Añatuya, muerte de un bebé en la incubadora y otro por decapitación.

Además, reformula la denuncia interpuesta por el ex diputado provincial Néstor Floridia, sobre venta y enterramiento de bebés en el predio del mencionado centro asistencial y agrega otra denuncia sobre un parto que se habría producido en un hotel de la “Capital de la Tradición”.

Exclusivo

Nuevo Diario tuvo acceso en forma exclusiva a lo dictaminado por el titular de ese juzgado, Alvaro Mansilla. Hoy damos a conocer lo dictaminado en torno a las denuncias sobre posible tráfico de recién nacidos y asociación ilícita, en donde la Fundación Adoptar involucró a monseñor Antonio Baseotto y otras personas. Con estos testimonios y con otros que aportaron datos a la causa, como por ejemplo lo aportado por empleados del Hospital de Añatuya, la Justicia añatuyense llega a la conclusión de que algunas criaturas fueron entregadas voluntariamente, sin que a ninguno de los padres se los hubiera arrebatado contra su voluntad. Y que las entregas se las llevó a cabo con autorización. En lo que respecta al vínculo que existiría -según la Fundación Adoptar- de monseñor Antonio Baseotto con las religiosas en la entrega de niños, se determinó que “no existe ningún tipo de vínculo, ni menos aún prueba determinante, a más de lo manifestado por el denunciante, que ponga en tela de juicio el accionar de los mismos”. Luego expresa: “Queda descartado de plano una supuesta actividad criminosa tendiente a desapoderar a las madres de sus hijos”.

Con este dictamen se cierra un capítulo negativo, el cual los añatuyenses no quieren volver a vivir, ya que gratuitamente por los medios nacionales (con la colaboración de ciudadanos añatuyenses inescrupulosos) mancillaron el buen nombre de personas y hasta incluso de toda la comunidad añatuyense.

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