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2/6/2007

Fuente: Agencia NOVA

El Comfer se lava las manos
Canal 13 e Ideas del Sur no responden por qué se exhibió el show de Nazarena Vélez ante 100 chicos

La casi totalidad de las opiniones vertidas en los medios eludieron olímpicamente el nudo central del escándalo provocado por Marcelo Tinelli, tal vez el ideólogo mayor de la TV basura: la presencia de 100 pibes en el piso cuando actuó la polémica modelo. El enorme daño de Tinelli a un canal que organiza "Un sol para los chicos" y denunció al Padre Grassi. Gran Hermano (Telefe) está en el mismo nivel de TV berreta.


CAPITAL FEDERAL, Junio 02 (Agencia NOVA) El escándalo suscitado en derredor de Canal 13 a raíz del espectáculo de burdel ofrecido por Nazarena Vélez el último martes en Showmatch, en cualquier país serio del planeta hubiera deparado multas, cierre del ciclo y una aclaración del canal emisor (el 13) y la productora Ideas del Sur. Hasta este sábado nadie habló.

Sí lo hicieron los especialistas en espectáculos de medios radiales, gráficos y televisivos pero esquivando olímpicamente el nudo central del escándalo: la presencia de 100 chicos de entre 3 y 10 años en los estudios en una semana en la que, se sabía, iba a deparar escenas calientes prometidas a boca de jarro por el conductor Marcelo Tinelli, tal vez, el ideólogo mayor de la irrupción de la TV basura en nuestro país.

La obligación de que Canal 13 e Ideas del Sur digan algo no es iniciativa de Agencia NOVA. Es una sugerencia del diario Clarín, medio en el que Walter Domínguez escribió el último jueves: “Que el COMFER sancione si tiene que sancionar, que se cuide el horario de protección al menor y que alguien explique el por qué de los chicos en la tribuna de ‘Bailando por un sueño’".

Emitido, justamente, en el 13, que en Telenoche Investiga llevó al padre Grassi al banquillo de los acusados, y que todos los años asume la feliz iniciativa de organizar un sentido maratón televisivo solidario denominado “Un sol para los chicos”. Aquí confrontan dos propuestas distintas: una (Ideas del Sur), que nunca respeta al piberío; otra (Canal 13), que siempre exhibió una imagen de respeto y solidaridad para con la teleplatea infantil.

¿Cuarenta puntos de ráting pueden valer más que la imagen del Canal de Constitución, amasada a fuerza de la defensa de los chicos exhibida en esas dos producciones que muestran que los derechos de los pibes no sólo deben declamarse sino cumplirse a través de un medio tan poderoso como la televisión?

De los especialistas de espectáculos de los medios muy poco puede pedirse. Cuidan su quintita, su vereda, su rubro, aunque, como se advierte en la producción de la última edición de la Revista Noticias (TV berreta) lo invada en todo horario el rubro 59 de los diarios.

Lo que no puede perdonárseles es que omitan de manera tan grosera el cuestionamiento central que provocó el “Baile del caño” del último martes 29 de mayo: la presencia de 100 niños de entre 3 y 10 años en el piso de Ideas del Sur sin que Marcelo Tinelli tomara ningún tipo de recaudo.

Es imperdonable porque es materia informativa, era la piedra del escándalo, el nudo central de la polémica. Gustavo Noriega en La Red (Espíritu Crítico, que conduce un periodista de la calidad y seriedad de Luis Majul); Laura Ubfal en el programa de González Oro (Radio 10), y el resto que se escuchó en radio y TV omitieron informar de qué se trataba la polémica.

El espectáculo de Nazarena Vélez tuvo para los adultos mil interpretaciones. Si Enrique Pinti exige, como le dijo a Clarín Espectáculos el último jueves, "una llamada de atención urgente. Hay que cuidar el buen gusto. El baile del caño lo hemos visto en 1.500 películas norteamericanas, pero lamer el caño es otra cosa. Hemos visto bailar desnudo a Julio Bocca y nadie se escandalizó, porque es erótico, pero de buen gusto. El erotismo barato hay que dejarlo para el video condicionado".

Si una persona mayor, como Pinti (quien también expresó: “Soy enemigo de cualquier tipo de censura. Siempre pongo la sensatez por sobre la censura”) la actuación de la Vélez le originó esta posición, ¿se comprende el por qué de la gravedad de la presencia de chicos en los estudios de Ideas del Sur el martes?

Como Poncio Pilatos

Por su parte, desde el Comfer llegaba un testimonio a manera de Santo Pilatos. Claudio De Cousandier, director de Evaluación y Control de ese organismo oficial, dijo a Clarín que “si los menores están en una tribuna, la cuestión es responsabilidad de los padres. No tenemos poder de policía sobre el tema. Es importante saber que no podemos hacer nada respecto del buen o mal gusto de las imágenes. Sí sobre lo que es violatorio de la ley”.

El artículo 22 de la Ley de Radiodifusión, contrariamente a lo que expresa De Cousandier, establece que se prohíbe la presencia de menores en estudios donde se emiten programas en vivo entre las 22 y las 8 del día siguiente. El funcionario tiene la obligación de citarlo, más allá de que resulte obvio que el Comfer no tiene función de policía y no puede destinar un directivo para que verifique si ingresan menores a estudios de televisión entre las 22 y las 8.

En una aclaración de los periodistas Gaspar Zimerman y Guillermo Zaccagnin, al final de la nota de Clarin (“Un debate que salió de la pantalla”), se advierte que “al cierre de la edición, desde Ideas del Sur, Canal 13 y Telefe, no hubo respuestas sobre el tema. Aunque el debate, recién comienza.

Además, Claudio De Cousanier tiene el curioso privilegio de formar parte del Comité Federal de Radiodifusión, gobierne quien gobierne, tal vez por ser funcionario de carrera. Pero, por este motivo, ha participado de todas las polémicas que ha protagonizado Marcelo Tinelli, sobre todo entre 1995 y 2007. Todas tienen que ver con el no respeto por los chicos en sus programas de TV. Hasta fue denunciado por una asociación de pibes en 1998 cuando Ideas del Sur producía “Fugitivos” y las gemelas se bañaban como Nazarena Vélez en un parque y rodeadas de chicos.

El Comfer sale a través de Julio Bárbaro y De Cousanier a opinar una vez producido el escándalo, pero en los hechos, desde las gestiones de Carlos Menem, Fernando De la Rúa y el interinato de Eduardo Duhalde (con interventores como Aiello, Caterbetti, Gustavo López) la burocracia que impera en ese organismo opera siempre en favor de los medios y esta etapa de Bárbaro no va a apuntar en otra dirección, seguramente.

La estructura y metodología de la evaluación de los contenidos está diseñada a propósito, con intencionalidad, para que las penas lleguen una vez que el producto televisivo cuestionado ya no está en el aire. Hablamos de intencionalidad. De una estrategia elaborada junto con los responsables de los medios, por supuesto que no la ideó Julio Bárbaro, pero el tiempo será testigo de que el accionar del actual interventor del Comfer terminará por favorecer a los medios que se encuentran bajo la lupa.

Por otra parte, ¿nunca se va a contemplar la reincidencia de Tinelli? ¿El Comfer y Canal 13 van a permitir que en semanas próximas ShowMatch organice nuevos concursos para chicos para reincidir en exhibirse como un producto para la familia después del escándalo de esta semana?

La cuestión, el nudo central de la estrategia de Tinelli, es provocar el escándalo que asegure puntaje alto de ráting. Siempre que llevó a cabo sus planes usó a los pibes de rehén, porque es la piedra que genera el escándalo, como la situación generada con la presencia de 100 chicos el último martes en el Baile del caño de la Vélez.

Antes lo hizo en Telefe. Ahora en Canal 13. De aquí en más habrá que aguardar la actitud que adoptará una emisora identificada con aquellas denuncias contra el padre Grassi y la imagen que deberán sostener para seguir organizando con la misma pureza de todos los años “Un sol para los chicos” después de este último escándalo que le provoca al canal de Constitución Marcelo Tinelli y su desaprensión para con los pibes.

Sobre Gran Hermano, como muestra, transcribimos la presentación de la producción “El triunfo de la TV berreta” de la última edición de la revista Noticias, que informa que “la procacidad copó la pantalla, por qué los canales siguen levantando sus apuestas, el desconcierto de los anunciantes y las razones del público”.

Dice Noticias: “Gracias al minuto a minuto (la posibilidad de acceder al ráting online), la tele está que arde. Y como no podía ser de otra forma, siempre hay alguien dispuesto a apagar el fuego. ¿Te perdiste el show urinario de las chicas de Gran Hermano Famosos? No importa. Rial y Canosa lo repiten a media tarde, con sonidos incorporados y efectos especiales diseñados a medida. ‘¿Pis?’, solíamos preguntar a nuestros hijos”.

“Ahora son los productores quienes, mirando en pantalla las mediciones, deciden la cantidad de centímetros cúbicos que estamos dispuestos a consumir. Charquito mediante, las niñas incontinentes del canal de las pelotas, cruzaron barreras que, hasta hace poco, parecían infranqueables. Porque una cosa es desnudarse o tener sexo (incluso explícito) frente a millones de televidentes, y otra muy distinta orinar en público, sobre el pasto, a plena luz del estudio de grabación; menester privado que intimida al más bravo de los animales salvajes”.

“En lugar de latir, la casa chorrea de lo lindo. Otro baldazo que lanza el nuevo GH es el siguiente: la exhibición televisiva no es apta para mayores de veinticinco. Juntos, confabulando en el patio, Mariana, el Roña y Vadalá (clon acuático de Isabel Sarli, que se mostró tal cual Dios lo trajo al mundo), lucen recién salidos del geriátrico”. Sin más palabras.

Desde Agencia NOVA, así como lo hicimos al día siguiente de la emisión del programa cuestionado de Tinelli, insistimos en preguntar: ¿Por qué Canal 13, el Comfer y Tinelli permiten a niños ver shows de alto voltaje erótico en vivo? Aún no hay respuestas y el Comfer seguirá lavándose las manos. Ya se verá. (Agencia NOVA)

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