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24/2/2006

Fuente: Periodismo Católico

Noticias del Papa
Editorial: Batallas de Angeles

Autor: Marcelo González

Leopoldo Marechal, el poeta y novelista argentino, solía recordar en sus metáforas de buen cuño teológico la batalla que libran los ángeles contra los demonios por la salvación de las almas. Es importante no olvidar que esta guerra de seres angélicos fieles a Dios contra sus pares caídos y condenados tiene aliados en el mundo natural, y particularmente, en el eclesial. Aliados de ambas partes.

Benedicto vs. la Curia Romana

El día 13 de febrero, como informáramos en la edición anterior (17-02-06) el Papa Benedicto presentó al la Curia Romana su propuesta para sanar la situación canónica de los movimientos tradicionalistas. Rumores de ángeles dicen que ardió Troya (después de todo, Troya es la ciudad de cuya destrucción nació míticamente Roma). Muchos cardenales y otros que no lo son ostentaban el color púrpura pero a causa de las pasiones irascibles que les generó el pedido. Hemos de ver en unos 30 días más la respuesta formal de los curiales. A los efectos de ampliar información sobre esta tensa oposición al Papa, ver el artículo que publicáramos también en la edición anterior, "Intrigas Vaticanas. Los que Resisten a Benedicto XVI", de Sandro Magíster.
Fitzgerald a Egipto

Lo comentamos in extenso en esta misma edición. El Presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo interreligioso y firme candidato al capello hasta hace días, fue removido y enviado como nuncio a Egipto y ante la Liga Arabe. Un clásico descorchamiento. ¿Qué sucederá con la comisión? ¿Quedará en el freezer?

Cardenales, con sorpresas

También aquí se ven las secuelas de las angélicas batallas. No solo en las designaciones (solo tres curiales) sino en la nueva modalidad. Hasta ahora se realizaban consistorios cada tres años y normalmente el Papa Juan Pablo se eximía de respetar el límite de 120 electores. En este caso, doce con voto cubrieron la exigencia legal y tres sin voto, honoríficos en realidad, completaron el número de 15. Pero de ahora en más, se crearán cardenales cuando el papa "lo considere necesario", por muerte, edad o a su prudencia.

La elección impresiona buscar un cierto equilibrio político: los inevitables, porque ya dirigen dicasterios (Levada y Rodé), un solo curial no necesariamente cardenal, el Presidente de la Signatura Apostólica, algo así como la Corte Suprema de la Iglesia, Mons. Vallini. Algunos por razones de geopolítica eclesiástica (arzobispos de Caracas, de Hong Kong, de Seúl, (Corea), de Manila, (Filipinas)). Un homenaje a su predecesor: la púrpura para Estanislao Dziwisz, Arzobispo de Cracovia y ex secretario privado de Juan Pablo II. Tres honoríficos, Andrea Lanza di Montezemolo, primer nuncio en Israel y arcipreste de la Basílica de San Pablo Extramuros. Peter Poreku Dery Arzobispo emérito de Tamala, Ghana (premio consuelo para los africanos) y el Padre Albert Vanhoye, belga, ex rector del Pontificio Instituto Bíblico, una licencia de amistad y camaradería bíblica que se toma el Pontífice.

Algo de política interna: Carlo Cafarra, Arzobispo de Bolonia y moralista de los que hablan fuerte contra el aborto. Jean-Pierre Ricard Arzobispo de Bordeaux y presidente del Episcopado francés, defensor de la moral católica, pero activo propulsor del diálogo judeo-católico. Antonio Cañizares Llovera, Arzobispo de Toledo y vicepresidente del Episcopado español. Es miembro de la Congregación de la Fe, que presidiera el actual Papa por dos décadas y media. Patrick O'Malley, Arzobispo de Boston, franciscano. El pacificador de la Diócesis que se fue de las manos al Cardenal Law.

Varios curiales defraudados, ningún argentino, por ahora. Pero, después de los cambios de titulares de la curia romana que se espera y acorde a esta nueva modalidad de crear cardenales, todo parece posible.

Monseñor Rey y una salida poco elegante

Cuando Mons. Aguer asistió como Arzobispo designado para poner en posesión de su nueva diócesis a Mons. Sarlinga, se vio sorprendido, lo mismo que otras muchas autoridades eclesiásticas y civiles, de los dichos poco frecuentes de un obispo dimisionario. Mons. Rey, que dejó la diócesis por decisión fulminante de Roma, acusó a sectores políticos e incluso a parte de su feligresía de hacerle la vida imposible. "Hubo muchos fieles que buscaron la unidad, pero también muchos que vivieron poniendo dificultades, culpando de todo al obispo", reseña Clarín.

Nos consta, y hemos publicado cartas de fieles de Zárate-Campana sobre el tema, que una buena porción de la feligresía se quejaba con frecuencia de los abusos y omisiones litúrgicas del nuevo párroco de la Catedral, los menosprecios inflingidos a muchos fieles y sacerdotes y un permanente estado de tensión. Esto podría quedar en el terreno del malentendido o la antipatía personal. Humanos somos. Pero la salida de Rey no se produjo, al menos no solo, porque un parte de sus feligreses tuvieran quejas sobre temas tan importantes pero no siempre tan atendidos como los desaguisados litúrgicos. Se fue porque viene otro escándalo episcopal de proporciones.

Rey tiene al menos dos causas penales en curso. Una por abandono de persona seguido de muerte, al atropellar a un peatón con su automóvil. Otra por encubrimiento de un cura, que está preso, acusado de abusos sexuales. "Pero fui inmediatamente sobreseído", se defendió el obispo saliente, sin aclarar que las sentencias fueron apeladas. Se estarían sustanciando otras dos, una por malversación de fondos de Caritas y otra relacionada con delitos contra la honestidad. Veremos si son rumores. Lo cierto es que el Rey de la integridad monetaria y la denuncia no solo recibía dinero del gobierno de Menem, (lo sabemos de buena fuente) sino que para disimular lo acusaba sistemáticamente. Además de negarlo, aparentemente lo usaba sin dar mucha cuenta de él. Recordemos que por esos tiempos presidía el exclusivo club de directivos de Caritas Argentina.

En este contexto Roma no tuvo más remedio que adelantar su retiro y poner un sucesor en tiempo record. Habría sido más elegante que Mons. Rey se retirara en un piadoso silencio.

El Padre Grassi ya no tiene quien lo acuse.

"O.A.(*), hoy de 23 años ... presentó la nota de no ser más damnificado, sin firma de su abogado ni siquiera del psicólogo Enrique Stola que lo había atendido. Por cartas previas de O.A.(*) se corroboró su real autoría de ese texto de desistimiento. Se ignora el motivo.

El no ser O.A.(*) «particular damnificado» no hace caer el juicio ... aunque se debilitó más la escasa consistencia que ya tenían las acusaciones contra el sacerdote", afirma Ambito Financiero del 23 de febrero de 2006.

Finalmente, otra fantástica y novelesca maniobra para quedarse con el control de la Fundación Felices los Niños, que maneja grandes recursos financieros, ha comenzado a develarse. Sin ser santo de nuestra devoción, no podemos dejar de reconocer que el P. Grassi pasó airosamente las auditorías financieras con las que el por entonces ordinario de Morón -el prelado Laguna- intentó intervenirle la Fundación. A menos de un año del fallido ataque legal, aparece de golpe un turbio escándalo lleno de acusaciones y contradicciones que puso al Padre Grassi fuera del manejo de la institución y finalmente lo llevó a la cárcel. No hubo para él solidaridad alguna del cuerpo episcopal. Todo el asunto siempre olió a podrido. Ahora vemos como el último acusador se desdice, firmando de puño letra, que no sostiene ya aquello que hizo trizas la fama y la vida de un sacerdote católico. De todos modos la burocracia judicial martirizará a Grassi por largo tiempo.

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla...

Así pues están las cosas. Un común denominador parece rodear estos temas oscuros y tan dañinos para la Iglesia y las almas de los fieles. El manejo del dinero y el cuestionamiento de las costumbres de los clérigos. Verdaderas o falsas, las acusaciones erosionan terriblemente el buen nombre de la Iglesia, que es Santa por su Fundador, por las promesas divinas y por su misión. Aunque no le ha sido prometido el verse libre de pecadores, aún en las más altas instancias. Solo nos queda rezar para que los nuevos prelados que van sustituyendo a los que se alejan tengan la lucidez, el valor moral (y el respaldo eclesiástico) como para hacer cirugía mayor en los órganos gangrenados.


(*) El texto original menciona nombres y apellidos, nosotros no podemos hacerlo por disposición judicial.

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E N C U E S T A
Padre Grassi:
¿Inocente o culpable?




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