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3/12/2003

Fuente: ambitoweb - Edición 1129

Omiten fallo a favor y atacan al Padre Grassi

El viernes una cámara de apelaciones de Morón emitió un duro fallo definitivo a favor del abogado del sacerdote Julio Grassi. Los diarios oficialistas «Clarín» y «Página/12» lo omitieron y, en cambio, contraatacaron en tapa ayer con una nueva denuncia -sin testigos, ni huellas, ni identikit, nada- de un presunto apremio físico de desconocidos a O.A.(*) - «Gabriel», único acusador directo que queda del sacerdote (los 7 restantes menores declararon haber sido forzados y se rectificaron). Hay dos versiones importantes. Una es que invocando «temor a atentados», O.A.(*) o «Gabriel desaparecería y no se presentaría al juicio oral al religioso por imposibilidad de defender ante 3 jueces su acusación plagada de anomalías. La otra es que el empecinamiento de «Clarín» en atacar y forzar una futura sentencia judicial de condena al sacerdote Grassi sería para favorecer que la Fundación exitosa que creara pase a ser dirigida por Estela de Carlotto, evitando así que esta dura y peleadora mujer de las Abuelas de Plaza de Mayo desista de pedir el ADN para los hijos adoptados de la directora de «Clarín» y deje de pelear contra un fallo de la Corte que denegó la obligatoriedad de esa única prueba de la verdad en desaparecidos.
 

Ya es un clásico de Héctor Magnetto: cuando sale alguna resolución judicial favorable al sacerdote Julio Grassi de inmediato ordena en los dos diarios de su propiedad, «Clarín» (por mitades con Ernestina de Noble) y el oficialista propio «Página/12», amén de los restantes medios del vasto monopolio, que vuelvan a atacar periodísticamente al religioso. Quiere suprimirle toda posibilidad de defensa porque Magnetto ya lo ha «condenado», antes de juicio alguno, y no quiere que se escape de sus manos.

En efecto, el pasado viernes 28 la Sala 3 de la Cámara de Apelaciones y Garantías en lo Penal de Morón dictó una durísima resolución contra la detención injustificada del abogado del sacerdote, Miguel Angel Pierri. Marcó el fallo «irregularidades en el procedimiento» de esa prisión preventiva (debió estar un mes preso el abogado en otro de los tantos atropellos a la Justicia en ese departamento) que dispuso mal el juez de garantías de Morón Humberto Meade. Más aún: la citada cámara remitió las actuaciones de ese magistrado a la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires para iniciarle sumario por sospechar intencionalidad ante el cúmulo de contradicciones al disponer injustamente esa prisión.

• Parcialidad

Recordemos que Meade es un juez repetidor siempre, totalmente parcial en el caso Grassi. Fue aquel que, prejuzgando al iniciarse la investigación, describió como «dormitorio nupcial» la modesta pieza en que vivía Grassi (salió ampliamente fotografiada en revista «Gente» y se vio una simple cama y hasta un techo de madera). Meade agregó que tenía «música» y eran los equipos de patio de la Fundación Felices Los Niños desconectados que los propios menores guardaban allí tras habérseles robado el anterior. Meade -ex argumentista cómico de un programa radial de Rolando Hanglin- se excusó de la causa ante su evidente parcialidad y prejuzgamiento pero no pudo evitar que se hiciera una presentación en la Legislatura bonaerense para iniciarle juicio político, hoy en trámite por deshonrosa actuación como magistrado. Sólo en la primera instancia penal de Morón puede entenderse que un juez queda separado de una causa por parcial y actúe en otra vinculada.

Recordemos también que Meade como juez «de garantías» insólitamente subrogaba (suplantaba) a un juez de menores renunciante de un Tribunal de Morón donde curiosamente era secretaria y amiga personal suya Mirta Ravera Godoy, pieza clave del complot jurídico-periodístico articulado contra el fundador y director de la Fundación Felices Los Niños. Al hacerse el concurso para cubrir ese cargo vacante el juez Meade y otros judiciales de Morón no pudieron hacer que ganara Ravera Godoy. Esto motivó el rencor de la secretaria que amenazó con irse de la Justicia y le pidió trabajo como asesora legal precisamente a la Fundación del padre Grassi, que no estuvo en condiciones de dárselo por el elevado emolumento pedido. Más rencor acumuló la mujer pese a que terminaron ubicándola como jueza de Menores; pero de San Isidro y -más curiosamente todavía- aunque no estaba de turno entró por ella la denuncia del testigo fabricado O.A.(*), alias «Gabriel», de 20 años, activista de izquierda (participó en saqueos el 20 de diciembre de 2001) acompañado del psicólogo Enrique Stola y de periodistas de «Canal 13». La ahora jueza Ravera Godoy derivó la denuncia a Morón, eludiendo los jueces de menores naturales de ese departamento y -¡más curiosamente todavía!- fue a parar al juez Meade, «casualmente» de turno. De allí derivó la causa a otro personaje especial de la Justicia de Morón, el fiscal general Federico Nieva Woodgate, que se la deriva a Rita Bustamante, una fiscal incondicional de Woodgate, como lo son todos menos dos allí. La Bustamante es la que al interrogar a Grassi le dice la barbaridad que como en el libro «El Proceso» de Kafka termine aceptando ser ahorcado, sin saber nunca por qué. En segunda instancia se anuló el primer interrogatorio de la fiscal por graves fallas.

A ese tan especial e insistente en su parcialidad juez Meade los Dres. Néstor Martínez y Jorge A. Burdieu de la Cámara de Apelaciones de Morón este viernes lo acaban de apostrofar por la detención del abogado Pierri del sacerdote diciéndole la falta grave que cometió al negarle la libertad aduciendo que como «era abogado si lo liberaba podría obstaculizar la investigación en curso». O sea, que se detenía a su abogado para negarle al sacerdote el derecho constitucional de defensa mientras se lo investiga. Por supuesto «Clarín» y «Página/12» no publicaron la resolución del viernes de la Cámara favorable a Grassi pero si, 4 días después un a todas luces fraguado atentado contra O.A.(*) - «Gabriel».

La prisión incorrecta era porque Pierri en la causa 10.960 estaba demostrando que a «Gabriel» y a otro menor «Ezequiel» le estaban «haciendo la cabeza» en «Canal 13» del monopolio «Clarín». Lo hacían Mirian Lewin productora, Irene Bais periodista y el psicólogo Enrique Stola que llevaba personalmente a los jóvenes a la televisión (hoy ambos siguen bajo su control).

A propósito de Stola pudo saberse que es consultor del recientemente electo gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, que ganó bien su provincia apoyado por el presidente Néstor Kirchner. Lo único que faltaría frente a las injusticias y falsas acusaciones fraguadas contra el sacerdote Grassi es que se le sumara un accionar oficial.

Ante el fallo de la cámara el viernes «Clarín» recurrió a las habituales mentiras que utiliza: presuntos atentados contra el testigo O.A.(*) -«Gabriel».


(*) El texto original menciona nombres y apellidos, nosotros no podemos hacerlo por disposición judicial.

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E N C U E S T A
Padre Grassi:
¿Inocente o culpable?




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